martes, 25 de febrero de 2025
La resistencia de las plagas a los Insecticidas incrementa los costos de producción y reduce la cantidad de herramientas disponibles para un buen manejo fitosanitario de los cultivos.
De acuerdo al Comité de Acción contra la Resistencia a Insecticidas, IRAC por sus siglas en Inglés, la resistencia a insecticidas se define como la pérdida de susceptibilidad de una población plaga a un insecticida. Esta evoluciona a través de la selección genética derivada de la exposición excesiva o repetida de un mismo modo de acción sobre una misma población plaga.
Se debe tener cuidado, sin embargo, con el término resistencia, ya que las fallas en el control no siempre son debidas a la resistencia. Es necesaria la ayuda de los expertos para determinar que tal población ha generado resistencia a tal molécula; de igual manera, la resistencia puede ser reversible, es decir, en la mayoría de los casos, si se deja de utilizar ese modo de acción por un tiempo, el mismo recuperará su eficacia.
Algunos factores para evitar, o al menos retrasar, la aparición de la resistencia pueden y deben ser controlados por el técnico o productor, tales como el número de aplicaciones, la frecuencia de estas y la dosis utilizada, la cuál debe ser la aprobada en la etiqueta. Otros factores que son difíciles de controlar, pero importante conocer. son la capacidad reproductiva de la plaga, el movimiento natural de la misma, el ciclo de vida, y sus hábitos, entre otros.
Por tanto, los pasos que se deben hacer para un correcto manejo de resistencia son los siguientes:
Identificar la plaga de manera correcta para elegir los productos que sean efectivos contra esa plaga. Elegir los productos específicos sobre los productos de amplio espectro, y tener cuidado con las mezclas de tanque.
Emplear la dosis correcta. Evitar sub dosificar o sobre dosificar. Ambas situaciones incrementan la probabilidad de aparición de la resistencia.Aplicaciones de calidad. Revisar periódicamente boquillas y equipos de aplicación. Ajustar el pH del agua de aplicación de acuerdo con el plaguicida a utilizar, considerar el uso de coadyuvantes, y calibrar para determinar el volumen correcto a utilizar logrando la mejor cobertura posible.
Aplicar en el tiempo correcto. Aplicar sobre el estado fenológico más vulnerable de la plaga. Generalmente las larvas más pequeñas son más susceptibles a los productos. Hay que seguir las recomendaciones de la etiqueta.
Hacer una correcta rotación. De acuerdo con Modo IRAC, el cual se define como la ruta por la cual los productos de protección actúan sobre una plaga objetivo. Es en base a ese Modo de Acción que se generan las estrategias de rotación.
Posibles esquemas de rotación de acuerdo a IRAC
Esquema 1, cuando se cuenta con un solo modo de acción que le llamaremos MoA 1. Aquí se aplica sólo este modo de acción de manera repetida sobre las diferentes generaciones, MoA 1 – MoA 1 - MoA 1 – MoA 1. Esta estrategia provoca una alta presión de selección y por tanto una rápida aparición de la resistencia
Esquema 2, cuando se cuenta con dos modos de Acción MoA 1 y MoA 2. En este caso se recomienda hacer 2 aplicaciones en bloque del MoA 1 sobre una misma ventana de aplicación la cual puede definirse en base a una etapa fenológica o al tiempo que sobreviva una generación como se muestra en el siguiente esquema:
Esquema 3, cuando se cuenta con 4 modos de acción MoA 1, MoA 2, MoA 3 y MoA 4. A partir de este número de opciones podemos implementar la rotación ideal, rotar dentro de una generación y también entre una generación y otra, como se muestra a continuación:
UPL como miembro activo de IRAC internacional, promueve la implementación de estrategias para el manejo efectivo y eficiente de la resistencia con el objetivo de coadyuvar a lograr una agricultura más sostenible.
Para mayor información de la línea de insecticidas de UPL visita
www.upl-ltd.com/mx
Fuente: https://irac-online.org/documents/folleto-modo-de-accion-insecticidas-y-acaricidas/
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