miércoles, 26 de marzo de 2025
Derivado de los resultados obtenidos durante los 2 ciclos de evaluación por parte del INIFAP, se llevó acabo el establecimiento de 3 parcelas demostrativas durante el ciclo V-O 2017, con la finalidad de avaluar el efecto del Zn en el rendimiento del maíz. En este caso no se avaluó el contenido en grano maduro, en vista de que en esta región la cosecha se realiza en verde, para su venta como forraje.
Se tomaron muestras de suelo a una profundidad 0-30 cm en los diferentes sitios propuestos para la evaluación, se enviaron a laboratorio y los resultados arrojaron niveles deficientes. Para el caso del zinc, desde 0.5 a 0.9 ppm, lo cual nos ofrecía la oportunidad de poder comprobar en campo y bajo las condiciones de manejo del agricultor el efecto de la aplicación del sulfato de zinc granular en suelos con pH superior a 8 y con un contenido de carbonatos alto.
Para el establecimiento de estas parcelas, se consideró únicamente el tratamiento al suelo con 50 kg de sulfato de zinc granular a la siembra, combinado con el fertilizante que normalmente aplica el agricultor de acuerdo a su manejo tradicional, es decir, la única variable que se integró fue el zinc aplicado durante la siembra, ya que el resto de la superficie se manejó de manera tradicional.
La densidad de siembra, a tierra venida, fue de 105,000 semillas/ha, donde el tratamiento de fertilización tradicional fue de 215-40-00. En la superficie de prueba, solo se añadieron 50 kg de sulfato de zinc granular (34.5 % Zn), lo cual representó la adición de 17.3 unidades de zinc a la superfície de estudio.
Se dió seguimiento cada semana al desarrollo vegetativo del cultivo y de la masa radicular, observandose un mejor desarrollo y uniformidad en las plantas donde se aplicó el tratamiento con zinc.
Al final se realizó una estimación de cosecha, que fue supervisada por personal del INIFAP, quienes estuvieron apoyando en el proyecto desde el establecimiento del cultivo hasta la evaluación de los resultados, donde podríamos resumir que el tratamiento con Zinc aplicado al suelo durante la siembra representó un incremento significativo en:
Altura o desarrollo de la planta (7%).
Longitud de mazorca (7%).
Mayor rendimiento por hectárea (10%).
Llenado de grano (3%).
Conclusiones.
La aplicación de zinc en suelos con deficiencia de este elemento tiene un efecto favorable en la productividad de cultivos básicos como el maíz. Tomando como ejemplo este caso, al agricultor cooperante, le significó un incremento en la producción de un 10%, que traducido a pesos representó un ingreso adicional de $3,820.00 por hectárea, en las 300 hectáreas que este agricultor siembra en 2 ciclos.
México se encuentra ubicado como uno de los países con alta incidencia en la deficiencia de zinc. Se estima que un 70% en los suelos dedicados a la producción agrícola sufren de este problema considerando que el maíz representa una de nuestras principales fuentes de carbohidratos. Resulta de gran importancia establecer medidas para atacar dos frentes, iniciando con el objetivo de incrementar la productividad del cultivo corrigiendo esta deficiencia y segundo, mejorando el contenido del zinc en el grano, donde el objetivo establecido por los expertos en nutrición consiste en superar las 32 ppm de Zn en grano y con ello, mejorar la ingesta de este nutriente en la población vulnerable.
Maíz