
jueves, 26 de febrero de 2026


En un contexto en el que la agricultura enfrenta retos crecientes por el cambio climático, la escasez de agua y el incremento en los costos de producción, se vuelve fundamental contar con asesores técnicos altamente capacitados, éticos y actualizados. La certificación Certified Crop Adviser (CCA) surge como una respuesta eficaz a esta demanda: un programa internacional reconocido que valida las competencias de los asesores agronómicos mediante evaluación por un tercero, garantizando objetividad, rigor técnico y compromiso con el productor.
Respaldado por la American Society of Agronomy (ASA), el CCA está ganando relevancia en México por su enfoque práctico, su aplicación directa en campo y su capacidad de profesionalizar la asesoría agrícola en áreas clave como manejo de riego, nutrición vegetal, protección de cultivos y agronomía integral, aspectos que son parte de la esencia editorial de AgroSíntesis al abordar temas productivos con impacto real para el productor y la cadena agroalimentaria.
Profundizando en valor técnico
La certificación CCA no se limita a un examen: incorpora un Código de Ética Profesional y un sistema de recertificación continua, lo cual garantiza que el asesor no solo esté altamente capacitado, sino también en constante actualización frente a nuevas tecnologías, prácticas sustentables y desafíos actuales del agro.
“Certificarme como CCA fue un punto de transformación en mi carrera. Me permitió estandarizar criterios, fortalecer mi práctica profesional y conectar con colegas que comparten una visión: apoyar al productor con decisiones técnicas basadas en ciencia, ética y resultados.”
— Ing. Diego Andújar (CCA)
La capacidad de estandarizar criterios técnicos representados en resultados concretos es una ventaja competitiva para quienes asesoran a productores en un entorno donde las decisiones sobre riego, fertilización o protección de cultivos pueden definir la rentabilidad de un ciclo productivo.
Resultados en campo: productividad y eficiencia
Una de las principales preocupaciones de los productores es la eficiencia de recursos y la relación costo–beneficio. En este sentido, el enfoque técnico con el que trabaja un CCA puede traducirse en datos medibles:
“Estar certificado como asesor agrícola ICCA me ha permitido ser más útil como asesor y, conjuntamente con el productor, hemos logrado mejorar rendimientos y rentabilidad; por ejemplo, en un cultivo de chícharos orgánicos en el Bajío tuvimos un rendimiento 30 % arriba de lo normal y una reducción de costos de 40 %. La constante capacitación por ser CCA ayuda mucho a ser más asertivo en nuestros apoyos técnicos.”
— Ing. Jorge Camacho (CCA)
Este tipo de datos no solo reflejan eficiencia productiva, sino también asignación adecuada de recursos como agua de riego, fertilizantes y otros insumos (aspectos que suelen destacarse en los contenidos de AgroSíntesis cuando se habla de innovación y mejores prácticas).
Ética y actualización: elementos diferenciales
La asesoría agrícola no puede desligarse de la ética profesional, especialmente cuando se trata de recomendaciones que impactan directamente la productividad y la sostenibilidad de los agroecosistemas.
“Ser CCA no es solo haber aprobado un examen; es asumir un compromiso permanente con estándares internacionales, con la actualización continua y con una forma ética de ejercer la agronomía. La certificación CCA no se busca por conveniencia; se construye con disciplina, vocación y responsabilidad con el futuro del campo.”
— Ing. Edgar Arturo Orozco Moreno (CCA)
Este énfasis en la responsabilidad y la formación continua sitúa al CCA como un estándar que no solo certifica conocimientos, sino actitudes y compromiso con el desarrollo agrícola sostenible.
Una red profesional que impulsa el conocimiento
Más allá de la certificación individual, el programa CCA crea una comunidad técnica que comparte experiencias, prácticas exitosas y soluciones innovadoras:
“La certificación CCA es un acercamiento a profesionales de la agronomía y a los agricultores más tecnificados de México, a la capacitación y al conocimiento.”
— Ing. Eriberto Godoy Canela (CCA)
Este enfoque colaborativo fortalece la red técnica nacional, dando lugar a un ecosistema de asesoría agrícola más sólido, actualizado y alineado con las mejores prácticas de producción y sostenibilidad agropecuaria.
Implicaciones para la agricultura mexicana
La adopción del modelo CCA aporta beneficios concretos al sector:
• Mejor toma de decisiones en riego y gestión del agua
• Uso más eficiente de fertilizantes y manejo nutrimental
• Recomendaciones éticas y libres de conflictos de interés
• Capacitación continua frente a nuevas tecnologías y retos productivos
• Fortalecimiento de la competitividad del agricultor y de los agronegocios
Es un enfoque que no solo responde a necesidades presentes, sino que prepara a los asesores para los retos del futuro, integrando ciencia, tecnología y ética profesional.
Hacia una asesoría agrícola de excelencia
La certificación Certified Crop Adviser (CCA) representa una oportunidad estratégica para elevar la calidad de la asesoría agrícola en México, alineando la práctica técnica con estándares internacionales de excelencia y sostenibilidad.
Para un sector que exige cada vez más precisión, eficiencia y responsabilidad, contar con profesionales certificados se convierte en un verdadero motor de competitividad y desarrollo agropecuario.
Más información sobre el programa CCA
Para conocer las bases y requisitos del programa CCA en México:
• Sitio internacional: www.sciencesocieties.org/certified-crop-adviser
• Certificación en México: https://www.sciencesocieties.org/certified-crop-adviser/get-certified/mexico
• Sitio Región México CCA-CRAISA: https://ccacraisa.com/
Agrotecnología